Tengo que admitir que no soy fan del cine español actual. Y la causa es que he terminado por encasillarlo. Sobre todo la comedia. El bizarrismo de Almodóvar, Resines, Trueba, Berlanga en los 80 o incluso los 90 cansa a estas alturas del nuevo siglo sin nada nuevo que aportar.
Es muy difícil encontrar una comedia española de la que pueda decir,me ha gustado, me ha gustado mucho. Me he pasado entretenida los 120min de película o al menos, el 90% de ellos. Tampoco quiero decir que lo consigan más allá del charco, de hecho hace mucho tiempo que el género comedia romántica está aburrido de si mismo en EEUU, pero eso es harina de otro costal.
Recomendadisima por mucha gente diferente, terminé por animarme a verla después de ver un minuto del principio y la escena del "As long as you love me" - que le vamos a hacer, soy muy de los 90 y de los BSB.
El primer minuto de Quim Gutierrez es realmente genial. Lo patético del personaje que abraza a su novia para que se sienta mejor después de dejarle a cinco días de la boda, resulta tan absurdo que da muchísima pena. Y entonces, aparecen sus primos Julián - Raúl Arévalo - y Jose Miguel - Adrián Lastra. Y deciden que lo mejor para quitarse las penas es irse a Comillas a las fiestas, a buscar a l novia de verano de Diego porque claro, la mancha de mora...ya se sabe.
El pobre Jose Miguel, que le tiene miedo a respirar y paso que da, pastillita que se toma, y Julián que no es precisamente una persona estable, son los dos pilares de Diego en su aventura por reconquistar a Martina
A mí me hizo mucha gracia el pobre Jose Miguel con inseguridades de niño, quien se ve metido en el jaleo de los otros dos por el cariño que les tiene. El viaje de Jose Miguel hacia su propia madurez, secundado por Marcos Ruiz que parece más bien el pepito grillo de la historia es realmente divertida.
El segundo eje de la película gira en torno a Bachi - un antiguo dueño de videoclub que ve como su hija tira su vida por la borda mientras él baña la suya entre alcohol y mar - y Julián que quiere rescatarle, a él y a su hija. El pobre se pasa toda la película entre el rescate de uno y de la otra.
Y finalmente, Diego. Diego está convencido de que Martina será su vía de escape a la tristeza de verse abandonado por su novia, a cinco días de su boda. Y es tan tierno y tan gracioso en sus conjeturas que confía en convencer a Martina de lo mismo. ¿Si lo consigue? Eso es cuestión de ver la película y disfrutarla.
Solo resaltar que por brutos y naturales son mucho mejores que ningún estirado de hollywood, por mucho oscar que tenga. Que son unos chavales que resuelven sus cosas a lo bestia, vamos orgullo español.Olé Daniel Sánchez Arévalo.