domingo, 4 de septiembre de 2011

Super 8. Increíble aventura


Siempre me pasa la mismo con J.J. Abrams. Voy al cine sin esperar mucho y me encuentro con un estupendo entretenimiento  Con Super 8 me pasó lo mismo. Sin dejarme influir por las críticas de expertos y menos expertos, decidí verla porque considero, con el permiso del final de Harry Potter, que es el blockbuster del verano.
Me gustaría, en primer lugar decir que es una película casi dedicada a aquellos nostálgicos a los que nos fascinaban las películas de aventuras de los 80 donde no eran necesarios ni el 3D ni los efectos especiales para crear productos de entretenimiento sin fin.


Y entremos ahora en la película. Un inicio triste muy bien montado. La muerte de una madre que lo era todo para un niño y para su marido que, de repente, se encuentran solos en el mundo y no saben como relacionarse. Y todo en una escena con un niño vestido para un funeral subido en un columpio mirando un colgante y un padre que pasa junto a él y se marcha. Desde el principio, el niño protagonista Joel Courtney se luce. Impresionante su actuación, tanto la suya como la de Elle Faning (Diane) - hermanisima de Dakota y en su mismo nivel, si no por encima...- y el resto de los niños que recuerdan, sin quererlo, a esos Goonies de nuestras ilusiones de los 80. Ninguno de los integrantes de la pandilla, todos forman un engranaje perfecto con diálogos estupendos y situaciones muy divertidas.


Los mayores? digamos que el papel del padre de Joe, Jack Lam, interpretado por Kyle Chandler - siempre recordado por su papel en aquella serie de finales de los 90, "Edición Anterior" - está bastante bien resuelto, así como el padre de Alice , Louis, interpretado por Ron Eldar. Jack Lamb es el que se encuentra con dos situaciones que no se espera. La muerte de su mujer, a la que no sabe enfrentarse y la situación que provoca el descarrilamiento del tren, a la que se enfrente como puede. Y, al final, todo sale bien.

Posiblemente, lo más flojito, para mi gusto, son las escenas en las que aparece el monstruo. Me gusta más su no presencia que cuando realmente aparece. Están muy bien montadas las escenas en las que sabes que va a aparecer pero no sabes cómo ni cuando. Estupenda la escena de la gasolinera y la del gruísta pero cuando ves el monstruo físico pierdes ese terrorífico miedo a lo desconocido y no sabes si decidirte a favor del bicho, de los hombres o de qué. Creo que definitivamente, me quedo con los niños.
Super 8 es una aventura como las de antes, con sus guiños a las películas de antes, a las cosas preciadas de nuestra infancia y, sobre todo, a ese sentimiento de querer volver a ser como antes.


Disfrutadla!

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