Esta noche CUATRO, la cadena hermana de la cadena amiga, comienza la emisión de Spartacus, Sangre y Arena. Siguiendo la línea de la estupenda y recomendadísima "Roma" , Spartacus cuenta la historia de un joven tracio reclutado por los romanos que tras desafiar a un alto cargo romano, acaba en la arena luchando por su vida como gladiador de la escuela de Batiato, llegando a convertirse no solo en Campeón de Capua sino en el líder de la rebelión de Gladiadores contra la casa de Batiato.
Y qué tiene Spartacus? Ya llevada al cine en varias ocasiones con más o menos éxito,posiblemente la más recordada sea la versión de Stanley Kubrick en 1960, esta primera temporada de la serie se centra en un momento muy concreto, la estancia de Spartacus en la escuela de gladiadores. De esta forma, podemos sumergirnos en la historia del personaje, en lo que le convierte en lo que es y como llega a convertirse en el líder que será en un futuro.
Más razones. La estética tipo cómic. El uso de los efectos especiales es muy parecido al utilizado en 300 que, además le va muy bien a una historia donde la sangre marca la pauta.
¿Más? Los actores. El actor Andy Whitfield hace un estupendo trabajo bajo la piel de Spartacus ayudado por un físico portentoso que marca al personaje y un rostro amable que lo dulcifica.
Batiatus está protagonizado por John Hannah, el hermanísmo de La Momia y el encantador gay de Cuatro Bodas y un funeral. Su trabajo como calculador Batiato, más pendiente de resolver su ascenso para llegar al Senado que los problemas en su casa y escuela no tiene peros. En el último capítulo de la serie, en la que todo estalla,tiene una de sus mejores interpretaciones.
Y la última per no menos importante a destacar es Lucrecia. Interpretada por Lucy Lawless, podemos ver a la siempre recordada Xena como una mujer calculadora y con aspiraciones que susurra a su marido consejos políticos y a Crixo, otro de los gladiadores, palabras de amor...Asombroso como se mantiene esta mujer, que siempre será un mito, a lo largo de los años.
Y después de esto, qué razón teneis para no verla?
Aquí es dejo un trailer:
miércoles, 23 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
De vuelta a la infancia
Es interesante como, a lo largo de nuestra infancia vemos muchísimas películas de dibujos. Siendo ya mayores sólo recordamos algunas de ellas. Tal vez no nos acordemos que tenemos una reunión el miércoles o un examen a las 10 de la mañana pero recordamos perfectamente esa escena concreta que nos emocionó siendo niños.
Es curioso como, sobre todo gente de mi generación, los maravillosos 80, nos gusta recordar nuestra infancia. Casi todos mis amigos me han pasado alguna vez un email con nuestras series favoritas, nuestros programas de la tv, nuestra música y nuestras películas…Todos esos recuerdos nos hacen sonreír como niños.
En mi caso, hay tres películas que me recuerdan mi infancia y adolescencia. Todas Disney, llamadme purista…La primera la Bella Durmiente. Siendo niña repetí una y mil veces aquella canción de la princesa Aurora en el bosque, tantas que cuando la oí de nuevo, remasterizada me dio mucha rabia que la voz y la canción ya no fueran las mismas, cosas del doblaje…
Creo que probablemente la película que casi le cuesta el cierre a la Disney es la más sublime de todas. Pequeños tapices en cada fotograma. Por supuesto, yo quería ser Aurora, la de la hermosa voz, labios cual carmín y cabellos dorados, pero como ni tengo los cabellos dorados, ni los labios cual carmín y mejor no hablamos de mi “preciosa” voz cambié de opinión. Quise ser Aurora por ser la primera princesa que no quería hacer lo que estaba escrito para ella. Ah, y por las hadas madrinas…
Pero centrándome en la peli, más allá de la estupenda escena del bosque siempre recordaré la batalla entre el Príncipe Felipe y la Bruja Maléfica. Posiblemente sea la bruja más mala y mejor dibujada de todas las películas Disney. Siempre que veo un malvado de película tengo que compararlo con ella.
La segunda de la “elegidas” es La Bruja Novata. Creo que una de las mejores escenas cómicas de la historia del cine es el famoso partido de fútbol que transcurre en esa película. Ni un pero a todos esos animales, haciendo el bestia para hacerse con el balón mientras el pobre David Tomlinson corría de un lado a otro. Creo que tiene tantas escenas buenas que no podría decir que tengo una favorita pero nunca se me olvidaran las palabras del conjuro de la Locomoción sustitutiva: “Treguna mecoides y trecorum satis di”. No, no funciona…
Y la tercera, más que por ser una de las mejores películas Disney de toda su historia es por el recuerdo de haberla ido a ver con mi abuela siendo casi una niña. Mi abuela y mi hermana, cada una en un lado de mi butaca. La Bella y la Bestia con su hermoso principio, su genial continuación musical, su animación, sus canciones y su guión que no pierde ritmo en ningún momento se convirtió, en el momento de verla por primera vez en el cine, en una de mis míticas. Creo que podría cantar todo el musical completo pero, tal y como he dicho antes, no tengo la voz de ruiseñor de la Princesa Aurora así que voy a ahorrármelo…
Así que, con semejantes títulos entre mis favoritos, es normal que le pida a la Disney al menos, ya no conmoverme, algo que últimamente solo lograba Pixar, sino hacerme sonreír y disfrutar como una niña. Busco esos guiños que me recuerden a esas películas de antaño, a esos clásicos de los 90 que tanto nos gustaron, a los secundarios maravillosos, la música, el guión y las princesas.
El domingo pasado, me senté en la butaca, con grandes expectativas. Fui a ver Tangled, Enredados para los españolitos de a pie, con ganas y buenas recomendaciones. Se apagaron las luces y comienza el cuento…y después de unos minutos maravillosos contándonos el principio, aparece un plano largo de la torre de Rapunzel y sonreí, sonreí porque me sentí como la niña que era al ver La Bestia y la Bestia . Y la disfruté como tal y, a todos los que buscan lo mismo, a los que vieron en el cine los grandes clásicos de nuestra generación, les recomiendo ir a verla.
Es curioso como, sobre todo gente de mi generación, los maravillosos 80, nos gusta recordar nuestra infancia. Casi todos mis amigos me han pasado alguna vez un email con nuestras series favoritas, nuestros programas de la tv, nuestra música y nuestras películas…Todos esos recuerdos nos hacen sonreír como niños.
En mi caso, hay tres películas que me recuerdan mi infancia y adolescencia. Todas Disney, llamadme purista…La primera la Bella Durmiente. Siendo niña repetí una y mil veces aquella canción de la princesa Aurora en el bosque, tantas que cuando la oí de nuevo, remasterizada me dio mucha rabia que la voz y la canción ya no fueran las mismas, cosas del doblaje…
Creo que probablemente la película que casi le cuesta el cierre a la Disney es la más sublime de todas. Pequeños tapices en cada fotograma. Por supuesto, yo quería ser Aurora, la de la hermosa voz, labios cual carmín y cabellos dorados, pero como ni tengo los cabellos dorados, ni los labios cual carmín y mejor no hablamos de mi “preciosa” voz cambié de opinión. Quise ser Aurora por ser la primera princesa que no quería hacer lo que estaba escrito para ella. Ah, y por las hadas madrinas…
Pero centrándome en la peli, más allá de la estupenda escena del bosque siempre recordaré la batalla entre el Príncipe Felipe y la Bruja Maléfica. Posiblemente sea la bruja más mala y mejor dibujada de todas las películas Disney. Siempre que veo un malvado de película tengo que compararlo con ella.
La segunda de la “elegidas” es La Bruja Novata. Creo que una de las mejores escenas cómicas de la historia del cine es el famoso partido de fútbol que transcurre en esa película. Ni un pero a todos esos animales, haciendo el bestia para hacerse con el balón mientras el pobre David Tomlinson corría de un lado a otro. Creo que tiene tantas escenas buenas que no podría decir que tengo una favorita pero nunca se me olvidaran las palabras del conjuro de la Locomoción sustitutiva: “Treguna mecoides y trecorum satis di”. No, no funciona…
Y la tercera, más que por ser una de las mejores películas Disney de toda su historia es por el recuerdo de haberla ido a ver con mi abuela siendo casi una niña. Mi abuela y mi hermana, cada una en un lado de mi butaca. La Bella y la Bestia con su hermoso principio, su genial continuación musical, su animación, sus canciones y su guión que no pierde ritmo en ningún momento se convirtió, en el momento de verla por primera vez en el cine, en una de mis míticas. Creo que podría cantar todo el musical completo pero, tal y como he dicho antes, no tengo la voz de ruiseñor de la Princesa Aurora así que voy a ahorrármelo…
Así que, con semejantes títulos entre mis favoritos, es normal que le pida a la Disney al menos, ya no conmoverme, algo que últimamente solo lograba Pixar, sino hacerme sonreír y disfrutar como una niña. Busco esos guiños que me recuerden a esas películas de antaño, a esos clásicos de los 90 que tanto nos gustaron, a los secundarios maravillosos, la música, el guión y las princesas.
El domingo pasado, me senté en la butaca, con grandes expectativas. Fui a ver Tangled, Enredados para los españolitos de a pie, con ganas y buenas recomendaciones. Se apagaron las luces y comienza el cuento…y después de unos minutos maravillosos contándonos el principio, aparece un plano largo de la torre de Rapunzel y sonreí, sonreí porque me sentí como la niña que era al ver La Bestia y la Bestia . Y la disfruté como tal y, a todos los que buscan lo mismo, a los que vieron en el cine los grandes clásicos de nuestra generación, les recomiendo ir a verla.
martes, 11 de enero de 2011
Un comienzo...
Como esta es mi primera entrada no voy a ser especialmente pesada, no quiero que dejéis de leerme antes de empezar. Básicamente lo que debéis saber es que soy una amante del cine. Y eso que hace algún tiempo que no le cuido especialmente, sobre todo porque estoy teniendo cierto affaires con algunas series de renombre, pero eso es otra historia. La cuestión es que no voy a escribir aquí para deciros qué tenéis que ir a ver o qué película es mejor que otra. Nunca me han gustado las falsas expectativas en el cine aunque otra cosa es el lo que te diga el instinto sobre una película, ese casi nunca me falla.
Escribo para dar mis opiniones y obtener réplicas a las mismas. No todos tenemos los mismos gustos y yo no soy la panacea universal en cuanto a cine, ya quisiera yo…
Espero que esas opiniones me hagan descubrir más aspectos que no conozca sobre la materia y poder disfrutar nuevas películas, actores o directores que no conocía.
Comienzo esto para contar y que me cuenten, vamos que es beneficio personal puro y duro.
¡Bienvenidos!
Escribo para dar mis opiniones y obtener réplicas a las mismas. No todos tenemos los mismos gustos y yo no soy la panacea universal en cuanto a cine, ya quisiera yo…
Espero que esas opiniones me hagan descubrir más aspectos que no conozca sobre la materia y poder disfrutar nuevas películas, actores o directores que no conocía.
Comienzo esto para contar y que me cuenten, vamos que es beneficio personal puro y duro.
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