Él es un pijo con la vida solucionada y ella una chavala humilde que tiene que ganarse la vida. Lo de siempre, él vive la vida y ella se la curra. ¿Os suena? Lo gracioso que tienen estas pelis de caraduras con amigas sensatas es que el caradura siempre te cae bien. Siempre es un tipo que resulta simpático y que, aunque es un viva la vida, te hace gracia. Este no es el caso. Dexter (Jim Sturgens) llega a caer mal. Tiene una vida estupenda en la que se pasa quejándose toooooooodo el rato. Cansino! que eres muy cansino. Pero luego le pasan cosas realmente chungas y se queda tan pichi, así como si nada. Es el típico niño caprichoso que no crece, que no avanza ni madura a lo largo del tiempo, simplemente se deja guiar por el resto de personajes y actores. Una pena que el personaje de Patricia Clarkson no sea más largo. Parecía darle un poco más de sentido común al de Sturgens.
Igualmente, no termina de convencerme el hilo conductor de la la historia. Siempre el 25 de julio. Todo empieza y acaba igual. No te quedas con nada. No hay una continuación porque todo es de una año para otro. Y siempre los mismos comportamientos.
Siempre he dicho que si un personaje drámatico no me hace llorar es que no me ha llegado. Y no tiene por qué morir, ni nada por el estilo, si las cosas acaban bien, yo soy de lágrima fácil. ¿Y qué pasó aquí? Que no lloré!Ni una lágrima! Y eso que era en V.O. que se supone que todo es más sentido. Pues nada, ni con esas.
Así que, desde mi punto de vista, a "One Day" le falta la emotividad propia de la amistad, la que trae por defecto, no la que salta por la relación entre sexos, y le falta más desarrollo de unos personajes que podrían haber dado muchísimo más de sí.
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