martes, 28 de junio de 2011

Midnigth in Paris. Un paseo mágico.

El comienzo de la película de la que voy a hablar es un paseo, un paseo por una ciudad mágica, con una música preciosa de Stephane Wrembel. Y de repente, "Midnigth in Paris". Parece, tras ese principio, que la ciudad va a convertirse en uno de los personajes de esa película. No sé hasta qué punto París hubiera sido un buen o mal personaje, eso nunca lo sabremos porque no llega a convertirse en tal, tras esos primeros minutos de "paseo".

El principal intérprete y eje de la historia, sin lugar a duda es Owen Wilson. Y creo que es el mejor papel del actor hasta el momento. He leído que tiene muchos tics de Woody Allen,pero creo que enriquece su interpretación más que estropearla.Sus expresiones de sorpresa, de no creerse nada, de tener que repetirse a si mismo que no está "flipando" son muy divertidas.
Y quién es Gil? Un guionista de Hollywood que quiere escribir y que acaba con su prometida y los padres de ella, en París. Allí de forma mágica, a partir de la medianoche, el joven vuelve al París de los años 20 para conocer a la mayor parte de las figuras más significativas de la cultura de aquella época. Los encuentros con el matrimonio Fitzgerald, Hemingway, Stein, Dali o Picasso son algunos de ellos. Mis momentos preferidos fueron dos, el primer encuentro con Hemingway(Corey Stoll) y el que tiene con Dalí (Adrien Brody) y los surrealistas. Muy logrados todos los personajes, recomendados en V.O, vale la pena.

Y, en esos mágicos años 20 encuentra a Adriana. Y se vuelve loco por ella, preciosa Marion Cotillard, no hay otra forma de describirla. Y toda esta aventura sin igual con una banda sonora que se funde en el propia ambiente y lo enriquece aún más de lo que puede hacerlo París.

Por otro lado, en nuestra época tiene una trabajo que no quiere, una prometida que parece más interesada en su amigo que en él, unos suegros tradicionales muy guerreros y el mencionado amigo de la prometida y su pareja. Resaltar el papel de Michael Sheen, el amigo pedante y la escena con Carla Bruni.
¿Podría haberse perdido Woody Allen entre tanto personaje y haber dirigido una película coral pero con falta de definición? sí, pero es que hablamos de Woody Allen, y aquí tal vez no sea el mismo que en La Rosa Púrpura del Cairo o Annie Hall pero en cada fotograma se nota quién está detrás de la cámara.
Y lo mejor de todo es que la historia acaba bien, al menos desde mi punto de vista. Aquí puede haber muchas interpretaciones pero, en el fondo, la felicidad del personaje es la que vale y para él, pasear por París bajo la lluvia le hace feliz. Disfrutadla.

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